sábado, 8 de agosto de 2009

relación evolutiva con la aves

imagen tomada de http://www.monografias.com/


Varios grupos de reptiles evolucionaron, en un tiempo u otro a una forma de locomoción bípeda. Los miembros anteriores son relevados de todo papel importante en lo referente a la locomoción antes de que puedan modificarse y adaptarse a otro uso. Partiendo de esta premisa, las aves descienden de un ancestro bípedo; y que este ancestro fueron los reptiles, está demostrado por las muchas semejanzas entre estas dos clases. Las patas y los dedos de las aves están cubiertos por escamas típicas de los reptiles, y los dedos presentan uñas semejantes. Ocasionalmente algunas especies de aves (p. ej. Opisthocomus hoatzin – Hoatzin) presentan también uñas en los dedos vestigiales de las alas. Tanto el esqueleto de las aves como el de los reptiles se caracterizan por tener un solo cóndilo occipital (articulación del cráneo con la primera vértebra), una sola apófisis uncinada en las costillas, entre otras características comunes. Las aves tienen sacos aéreos internos que comunican con las cavidades pulmonares. Las aves y los reptiles depositan huevos, de los cuales los pichones eclosionan por medio de una carúncula especial.

Los ojos en ambas clases tienen membrana nictitante y otras características que son únicas. Finalmente, los glóbulos rojos presentan núcleo en ambos grupos y las proteínas sanguíneas de las aves se asemejan más a las de los reptiles que a las de las demás clases de vertebrados.

Entre los amniotas actuales, las aves son los parientes más cercanos de los cocodrilos. Así, ambos grupos ponen huevos con cáscara y presentan algunas similitudes esqueléticas y musculares. T. H. Huxley llamó hace más de cien años a las aves “reptiles glorificados” (Kardong, 1999).

Existen dos teorías explicando cómo evolucionaron las aves hacia el vuelo. Una sugiere que un grupo de reptiles bípedos desarrolló el hábito de aletear los miembros anteriores hacia arriba y abajo cuando corrían (parecido a como aletean sus alas las gallinas cuando corren). El levantamiento más ínfimo logrado por este aleteo fue una ventaja, permitiendo saltos cada vez más largos. Es probable que estos saltos fueran cada vez mayores, permitiendo establecer finalmente el vuelo.
La segunda teoría está mejor apoyada por la evidencia. De acuerdo a esta teoría, el ave-reptil ancestral era un animal arborícola que desarrolló miembros anteriores especiales, como ayuda para saltar de rama en rama. Los registros fósiles de las formas intermedias entre los reptiles y las aves son escasos. Se han descubierto sin embargo en Baviera tres especímenes intermedios. Este animal, denominado Archaeopteryx litographica, vivió hace 150 millones de años. Parte de su esqueleto es parecido al de las aves actuales, siendo el cráneo intermedio entre el cráneo típico de reptiles y aves. Tenía tamaño algo mayor que una paloma grande y sus rasgos eran prácticamente los de un ave actual. Las plumas de la cola se encontraban dispuestas segmentariamente, un par por vértebra y grandes porciones del cuerpo no presentaban plumas. Las mandíbulas estaban dotadas de dientes y la forma general del cuerpo era más parecida a un reptil que a un ave.

Las aves con dientes se desarrollaron durante el jurásico y treinta millones de años después, en el cretácico, fueron desplazadas por las aves modernas.

En la actualidad se conocen unas 9000 especies de aves. Sus tamaños son muy variados, desde el avestruz que pesa unos 150 kg hasta un colibrí de 2,1 g (1/64000 de la masa del avestruz).